sábado, febrero 09, 2008

Dos semanas de sequedad mental

"Uno nunca valora lo que tiene hasta que lo pierde". Realmente aplico esta frase a las experiencias que viví junto a mi pololo durante estas 2 semanas que he estado ausente.
Más de alguna vez se te ha cortado al luz y dices "vaya que es indispensable la luz en esta época" pero imagínense un corte de luz durante 2 semanas y un recorte de agua durante otra semana; eso es lo que mis padres quisieron experimentar conmigo y con mi pololo como unos ratones de laboratorio, a ver cuánto durábamos sin entrar en un colapso mental total.
Mi mamá vegetariana tuvo la hermosa idea de ir a Llanos de Chaye, una hermosa playa de arena blanca y mar turquesa a tan sólo OCHO horitas de viaje en auto, para luego a la semana siguiente viajar dos horas más para ir a otra playa de arena blanca y mar turquesa llamado "punta de choros", conocido por los delfines que allí habitan.
Después de las ocho primeras horas de viaje tuvimos la desagradable sorpresa de que el camping estaba lleno -osea que todos los lugares con mesas y parrillas estaban ocupados- y aunque acampamos ahí igual, eso significó que al otro día tuvimos que desarmar y armar todo el campamento de nuevo. Eso no era nada malo, sólo latero, así que por el momento no nos importó tanto. Nos bañamos en la playa y no lo puedo negar, era realmente increíble, pero luego de eso problema: las duchas del camping no eran gratis, costaba 600 pesos una ducha que salia un hilo ínfimo de agua, sin cortinas y con un sistema de función complicado. El primer día logré evadir a "Forestín" (nombre que le dimos al guardaparque CONAF que cuidaba el lugar) así que tuve ducha gratis porque forestín tuvo una urgencia y salió del lugar, pero fue momento único así que no nos quedo otra que disfrutar de la playa día por medio (no soportaría un día llena de sal en el cuerpo). Luego con el tiempo las cosas empeoraron; nos dimos cuenta que LA luz que teníamos era insuficiente, que la cocinilla a gas era tan fuerte que solo quemaba las comidas, que el agua era muy cara y que ni para lavar los platos nos quedaba, que en los baños daban el agua como 2 horas al día y por lo tanto estaban cerdos, la estupidez de las duchas y el régimen militar que impuso mi mamá vegetariana sobre un almuerzo y una once como las únicas dos comidas del día, sin un lugar cerca donde abastecerse de algún tipo de golosina. La tortura duró hasta que llegó mi tía política - Carmen - y su pareja - César - a nuestro camping. Fue realmente hermoso ver como cajas de comida y galletas bajaban del auto al igual que hielo y bidones de agua; desde ese entonces el régimen de mi mamá vegetariana desapareció y se impuso el de césar, con un desayuno abundante, una cena grandiosa y una comida contundente (aunque así perdimos cualquier esperanza de volver más esbeltos a santiago xD) aunque aquello no quitó el drama de las duchas y la escasa agua de los baños. Pero no todo fue tan horrible, de las cosas buenas que rescato fue que le di de comer a un zorrito Chilla a un metro de distancia, la playa fue lo mejor, unas cosas locas por ahí, compartir con mi pololo todo el tiempo y el color fascinante que tengo gracias al sol del lugar. Como anécdota del lugar mi pololo recorrió 24 kilómetros en bicicleta a un pueblucho horrible sólo para traerme un chocolate *_* Te amo mi amor =)
Luego de la primera semana, viajamos hasta Punta de Choros al camping de "Don Memo" al que había ido como hace 4 años, así que cuando llegué lo encontré demasiado cambiado, aunque para mejor. Los baños eran impecables, tenían agua las 24 horas, las duchas frías eran gratis y las calientes costaban 500 pesos, teníamos lavadero de platos, se podía lavar la ropa y había un congelador común; pero a pesar de todo la primera experiencia nos dejó tan agotados que ya estábamos pensando en volver a santiago. La playa también era realmente hermosa e incluso mejor, porque no tenía güiros y era un poco mas tibia.
Allá estaba una amiga de mi mamá, la "flaca" con su marido y sus dos hijos en una cabaña con tele y wii que aprovechamos con mi pololo para jugar; pero la máxima entretención fue jugar carioca con césar y su famoso "ME VOY!!... Me voy a la conchetumadre".
Lo más lindo de Punta de Choros son sus islas, en las que los pescadores ofrecen su bote para hacerte un tour por las 3 islas de la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt. Primero nos dejaron en la Isla Damas 2 horas donde se disfruta de una playa estilo caribe (pero mas fría que la chucha) aunque sólo en lugares autorizados, pues en el resto de la isla anidan aves únicas. Luego de las horas mencionadas el bote recoge sus pasajeros para hacer el tour por las 3 islas, donde se muestran los pingüinos de Humboldt, los elefantes marinos, especies únicas de aves nacionales, lobos marinos y los tan adorados delfines. El viaje a las Islas la hice con mi pololo y él tan valiente se tiró al congelante mar junto con los delfines que pasaron por debajo de él, pero fue tan rápido que no pude retener un recuerdo fotográfico de la escena.
El resultado de este viaje fueron hermosas experiencias, algunas no tan lindas y unas buenas quemaduras por el sol.
Llegar a Santiago me pareció casi una realidad virtual. Nunca pensé que sería tan hermoso mi water, mi jabón y mi toalla de manos, nunca pensé que sería tan increíble encender una luz en la noche y ni explico la maravilla de prender mi PC una vez más.

En fin, el dibujo representativo será sobre en lo que uno más pasa durante esas 2 semanas: EL AUTO. El olor a sopapirra dentro de ese auto era realmente increíble.

PD: Engenge es una palabra que siempre dice el hijo de un amigo de mi tía, pero como nadie sabe lo que es y es pegote se le puede aplicar un significado propio, nuestro significado es "nada" o "no estoy haciendo nada" xD