Mi abuela loca barroca, si hubiera visto una de las arañas que yo vi en el baño, no hubiera simplemente tomado el cepillo, antes lo hubiera desinfectado sin olvidar el show de gritos de desesperación por haber visto una araña de 2 metros. Es tan divertida la mente de la gente ( aunque mi abuela loca barroca es realmente especial) pero aquella fobia por las arañas muchos también la comparten. Me preguntaba porque será, si dudo que alguna de las personas que le tiene fobia a estos bichos la haya picado una araña alguna vez, es como una fobia casi socio-colectiva.
Recuerdo cuando vivía en mi otra casa y que estaba harto más lejos del cerro que vivo ahora; allá era un cerro totalmente desolado y con suerte una que otra luz en el camino. Desolado y todo vivían otro tipo de criaturas ahí, las queridas "arañas pollito". Hicieron boom en mi casa, primero en mi cumpleaños que apareció una en el techo y entre todos la sacaron y la tiraron de un segundo piso aproximadamente, después en una pijamada con mis amigas apareció una de esas arañas peludas en el zapato de una compañera y un sin número de arañas que mi mamá vegetariana ha ido sacando en vasitos donde luego yo tomo agua.
Ya habíamos logrado un acuerdo especial con las arañas, a pesar de no tenerles fobia me daban cosa, sobre todo las pollitos que son gigantes y peludas, así que un día le dije al jefe: " Te mantienes lejos de mí y yo te sacaré en vasos cuando estés perdida sin apachurrarte", la araña acepto encantada, el problema es que siempre esta la oveja negra del grupo que no obedece las reglas impuestas... gracias a ello fue mi encuentro cercano.

Me parece que era invierno, porque estaba muerta de frío y las escaleras me parecían mucho más largas de lo que eran. Estaba todo oscuro, solo iluminaba la luz de la puerta de mi casa, así que tenía que ver donde pisaba porque más de un peldaño estaba en mal estado. Un peldaño, otro, otro, saltar este que esta medio enclenque, otro y justo cuando llegue al final levante la cabeza para abrir la puerta y encontré la sorpresa, de que justo al frente mio, casi en mi nariz, estaba una araña colgando desde el techo. Mi primera reacción fue un aletazo en contra del intruso; luego por los nervios me sacudí la mano porque la araña era peluda y me daba cosa, luego miré hacia abajo mientras me sacudía entera a una velocidad increíble para poder ver donde estaba la oveja negra, y al localizarla cerca de mi pie de pura reacción ¡PUM! se me salió un zapatazo que acabó con una de las extremidades del mal bienvenido. Me dio tal cargo de conciencia haber roto el pacto de tregua que tomé un vasito y la dejé en una loma de tierra seca por donde hay varios nidos de araña, pero no sé si pudo caminar antes de que la encontrase mi perro con la patita colgando. Creo que ni siquiera lavé el vaso, nunca lo hago xD.
Bueno, así son los pactos animalísticos y si no se respetan hay dañados. También recuerdo que en esa casa habían demasiadas hormigas, tanto que uno no podía dejar una cáscara de alguna fruta porque si no amanecía el velador negro de tantas hormigas. Pero me caían mejor las arañas, pues las hormigas son tan tontas que no entienden de pactos ni tampoco de idiomas.
PD: Puedo agregar que no estaré las próximas dos semanas, me iré de vacaciones a la puta del mundo, saludos =).



